Tapaderas de El Yunque como fuente de información

🗓️mayo 27, 2016 |

Es extraño el día que no encuentro por Facebook alguna noticia procedente de asociaciones tapadera de El Yunque o de su medio de comunicación.

Antes de leer su origen suelo intuirlo. Su estilo es fácil de reconocer. Su titular, casi siempre, está redactado en tono de denuncia. El texto inferior, cuando no lo ha hecho ya el titular, señala a un culpable.

La fotografía principal suele ser impactante. Hay que reconocer que tienen habilidades comunicativas.

Si nos adentramos en el contenido, con independencia del tema, el tono es el mismo y tiene dos elementos imprescindibles:

  1. El atacante: un partido político, una organización,… que pretende imponer una norma inmoral, acabar con un templo, apartar a la Iglesia, etc.
  2. La víctima: el lector. Buscan que el lector se sienta víctima del ataque descrito.

Tal vez, llegados a este punto, querido lector, se pregunte cuál es el problema. Es lógico pensar que si realmente hay un ataque, no solo no es malo, sino que es muy bueno difundirlo.

Tapaderas de El Yunque como fuente de información

Es cierto. Una buena manera de impedir ataques a las libertades en una democracia es difundiéndolos. Pero antes de ello hay que preguntarse: ¿El ataque es real? ¿Los términos de la denuncia social son adecuados? ¿La reacción produce un daño mayor que el que se pretende impedir?

No podemos perder de vista -cuando nos referimos a El Yunque- que nos encontramos ante una sociedad secreta nacida en un contexto de persecución.

¿Qué quiere decir ésto? Es simple: para mantener el secreto -El Yunque- recurre sistemáticamente a la mentira abusándo para ello en la restricción mental-, es para ellos una actitud asumida; su existencia y carácter reservado solo se justifica como estrategia ante un enemigo peligroso del que ocultarse.

Combinando los dos elementos anteriores, no debería sorprender que usen la mentira y deformen la realidad hasta presentarla como una situación de abierta persecución contra los cristianos.

Por tanto, y volviendo a las preguntas anteriores, no es de extrañar que el ataque denunciado no sea tal, o -al menos- no se presente con objetividad. Es lógico. ¿Cómo esperar que quien niega pertenecer a una sociedad secreta de la que forma parte diga la verdad cuando cumple órdenes de la misma? ¿Cómo se puede esperar que sean una fuente de información veraz?

Tampoco debemos olvidar los términos en que se plantea la denuncia. No solo en lo que respecta a la veracidad de la misma, que es un elemento fundamental. Además, cuando se alerta de una situación injusta con el fin de cambiarla, se debe hacer de manera que se ayude a ello.

Tapaderas de El Yunque como fuente de información

Para los enemigos de la Iglesia, la crispación es una herramienta esencial. Si se redacta un texto-denuncia fomentándola, en lugar de contribuir al entendimiento y lograr así una rectificación, el efecto es el contrario: fuerte oposición y el cierre de todas las vías de diálogo. Por el camino de la crispación, solo se logra que los ataques se multipliquen en número e intensidad.

Texto revisado por Francisco de Asís.

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